sábado, 11 de diciembre de 2010

contrastes epocales

formas de decir de una época y otra. diferencias y continuidades:

 achicar el Estado, reducir ineficiencias, promover la inversión, capitales extrenjeros, riesgo país, capitalización de ahorros del sector previsional, libre comercio, privatización, éxito, importación masiva,bajar el gasto público, fondos buitres, reconciliación, los putos y los trabas, sindicalismo cautivo y desmovilizado, carpas blancas, colonización mental, Tinelli manía, Importemos espectáculos extranjeros, el cine nacional es malo, los argentinos somos todos corruptos, María Julia la única desenfrenada y la teoría periodística de la punta del iceberg, la polaridad de Carrió de la centroizquierda a hacerle el juego a la Oligarquía fácil, la oposición de los grandes diarios que tienen el monopolio del papel, las alianzas espurias para ganar votos, el aumento de la deuda, el pago de los intereses de los intereses que no se pudieron pagar. te pido un préstamo para pagar un préstamo. y sigue

Participa el Estado recobra protagonismo, reindustrialización, capitales nacionales, pero las remesas extranjeras fueron récord, se recupera el ahorro público, se acaba la timba de la especulación de las AFJP, exportación masiva, pero aún no se revierte la participación de las MOA (destino irreversible o es lo mejor a lo que se puede apuntar). Políticas comerciales con sesgo más proteccionista, regular las importaciones caníbales. Se revitaliza la producción cultural nacional, se dan incentivos al Cine y a la cultura, el canal Encuentro, las radios cooperativas tienen más visibilidad, se pasa del típico germen fascistoide del homo-lesbo.transfobismo argentino a una legislación que supone la igualdad ante la ley de minorías abyectas. Se revitaliza la memoria colectiva del genocidio dictatorial: los juicios como esquema institucional, la educación para la democracia y germinar en la agenda pública el repudio a la violencia política, la autocracia o dictaduras, la complicidad cívico-militar. Tinelli sigue siendo popular y masivo, pero esto no lo hace ni despreciable ni desatroso. Siempre quedan escorias. Se vuelve a discutir masivamente. Se cambian los todos por 2, los viajes a Camboriu, el retiro a los negocios domésticos, el me chupa un huevo el resto, por una duda más generalizada. Tampoco es cuestión de absorber la maquinaria propagandística el national and popular government, antes estábamos bajo tierra y ahora se ha recobrado la vida. hay una metáfora dantesca, media escatológica que usaba Néstor Kirchner cuando se refería al cambio epocal, al contrate manifiesto: salimos del infierno, y todas las manifestaciones congruentes con ese discurso. Pues bien, creo firmemente en esa tónica: se ha salido de un infierno que es la indiferencia, ese gris con olor a plomo y a cenizas del discurso único. Esa sensación de impotencia.


Me quedo con esa última frase y profundizo. Hay un eslógan, que como la mayor parte de las estructuras de comunicación política, (más tratándose de un gobierno que se autoproclama nacional y popular), tiende a intentar azuzar la parte emotiva; o sea apela a los sentimientos y a aglutinar a través de eslóganes estimulantes. Como he caído preso de estos recursos que recalan en la parte emocional y la parte analítica con su habitual sospecha me culpa de blando y manipulable, debo decir que simpatizo mucho con un eslógan publicitario del gobierno: Fuimos capaces , somos capaces.

Frente a esa cultura de la impotencia que genera el Mercado, se gana la calle otra idea: la idea de que se puede. Esta no es una crítica desde el ciego anticapitalismo, ni teñida de rojo como coronel angoleño. No se trata de la prescindencia del Mercado, se trata de algunos gérmenes axiológicos que se desprenden de esa cultura eonomicista, de la competencia.
Hay un trasfondo de virilidad  cínica en ese discurso derrotista. O sea: encontrar como plausbible y natural que la competencia es el engranaje de la maquinaria social. Si es así como dijo Leonardo Boff "todas las competencias dejan ganadores y perdedores". Pero sigamos porque más vale redondear más ideas para hacer más hermético el argumento y hacerle más difícil la tarea a lxs detractores.
Os relataba con adornado palabrerío lo de "virilidad cínica". Pues claro, la conducta por excelencia de los años de oro, níquel, cadmio e hiperconductores(porque desde el 97 se afanan todos los metales y no dejan nada solo cianuro), consistía en aplastar acumulando, y luego con una torpe y poco esmerada trama se respondía "es así, hay ganadores y perdedores". Sigamos para evitar la trampa de la que siempre se prevenían los pos-estructuralistas: no estoy hablando de gente, ni de clases sociales, estoy hablando del punto croché del tejido de ese discurso ultraliberal. No quisiera explayarme más, tan sólo dejar en claro escuetamente las razones de mi adhesión a ese mecanismo que apelaba a mis emociones.
De ese periodo queda la senasación de aniquilamiento de la autoestima argentina, de que no podemos Tenemos la sensación de que no hay un sujeto colectivo. Somos corruptas almas que se solapan en un territorio anómico.
Esas palabras de abogaduchos anti-argentinos: anomia, falta de valores, el mundo nos mira con vergùenza, somos la lacra, las calificadoras de riesgo nos auguran un mal futuro. La economía argentina es una sucesión interminable de ciclos dispares.
Qué ignominiosa catarata de auto-descaificaciones. Siempre las composiciones de imágenes tienen como elementos subyacentes un tipo de narrativa. El tipo de narrativa anterior consistía en mostrarnos feos e impotentes para saber que no podemos, que nunca llegaremos a ser como ellos.
FUIMOS CAPACES, SOMOS CAPACES.
Las continuidades de Tinelli , de sindicalistas cooptados por la voracidad empresarial, los gobernadores represores, las remesas de las multinacionales, el trabajo en negro, la minería extractiva y contaminante por desidia e irresponsabilidad empresarial, el transporte colapsado, el pago de deuda ilegítima, la concentración de la riqueza, y pongo la corrupción al final porque si se pone al principio deja entrever que los mezquinos que destruyeron la política y la colocan como algo sucio y execrable, quieren conquistar a liberales adormecidos pidiendo que los políticos choros devuelvan la guita y los sindicalistas no roben porque son morochos. La corrupción no es el eje. Poner el foco en la corrupción estatal es también diluir la corrpación en el ámbito privado. Si hay instancias de la justicia, que las resuelvan. Más particpación, más ciudadanía, más política, no tan sólo la partidaria, la maquinaria estatal. Como habrán notado todo esto es la parte "polícia" como diría Ranciére. Pero quería hablar de estos temas. Son más convocantes. A Ranciere lo entienden y aplican algunos pocos eruditos de la Teoría Política. Mis limitaciones cognitivas y políticas son palmarias. No puedo quebrar el espacio público.

ahí va
http://www.youtube.com/watch?v=x-TzYv0LubE

1 comentario:

  1. creo que el título podría ser: contra la impotencia de los agoreros. Si podemos

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