el nombre bochespiere tiene un singular origen. es una presumida combinación de mi apodo de bocha y el final del nombre de Skakespeare, pero también me di cuenta que podía ser el final del apellido de Robespiere (seguro me estoy comiendo la acentuación del nombre original) el revolucionario, de aquella revolución burguesa de los franchutes, adorada por los abogados constitucionalistas, que encuentran en ella antecedentes de la carta magna Argentina.
Enfin, eso me hace acordar a los personajes de los Demonios de Dostoievsky, "i besi" en el original ruso, pero no en alfabeto cirílico, como podrán comprobar, sin mucho esfuerzo intelectual. El alfabeto cirílico es el alfabeto que inventó el muchacho que participaba en el elenco de "señorita maestra", ese bodrio televisivo, que mostraba el legado de la educación sarmientina, con sus delantales blancos, y la uniforme como una forma de estrechar y disciplinar las mentes , los cuerpos y las ropas de los estudiantes, porque alumno, significa "iluminado".
Cuestión que en ese paradigma pedagógico, para el deleite de Althusser, que hablaba de los aparatos ideológicos del Estado (pongo Estado con mayúscula, para que perciban que no soy liberal ni neoliberal, ni viejoliberal ni pos, anti ismo y ningún prefijo, sufijo o herramienta gramatical que acompañe, resignifique o valore esa filosofía política o lo que corno esa. aunque hay mucho por debatir y no sería bueno enredarse en disquisiciones de filosofía política ahora. no cierro el paréntesis porque me hago el subversivo linguístico.
Otra interesante cuestión en esta breve génesis de mi blog, es que abro temas y no los cierro.
Quisiera explayarme en asuntos de mi interés en estas páginas de humor obeso, de análisis raquítico, de discusión anoréxica, de debate bulímico, para descubrir algún trastorno alimentario en las palabras o derrochar prístinas prismas de primas primerizas.
Sean bienvenidos a esta caja de psicofármacos que los eyectará a la realidad, una vuelta a lo real, les quitará la angustia, la depresión, los trastornos de ansiedad, los complejos de personalidad, el trastorno bipolar, el alzheimer, la esquizofrenia, la oligofrenia, la celulitis, el catarro y las cuatro pepas que nos comimos con Alemania en el mundial de Adidas, Coca, perdón quise decir de fútbol. Aunque ese chauvinismo futbolero, que me conecta con un nacionalismo recalcitrante, cantando esos himnos que son verdaderas cantos de guerra y deseo de exterminio del yugo colonial, que ensalzan el carácter anodino y catacúmbico de las identidades nacioales, y el cortado con medialunas y dos de azúcar de la mañana.
Todo esto debe ser culpa de los espías de la NASA y de este software de mierda, controlado por monopolios que controlan lo que descontrola, y si descontrolás te controlan, porque quieren controlar que todo esté controlado, cosa de que nada quede fuera de control. acaso los controles remotos son una patraña. quizás una ironía de la sociedad hipervigilada que anticipó el pelado Foucault, y el gato chatrán cuando se escapaba y vagabondeaba, o los manteles a cuadros de un comedor de una colonia de turismo social en la que mozos con moñito negro te sirven sopa cabello de ángel, mientras suena de fondo un tango de la orquesta de Canaro, de quien Piazzolla supone encontrar cierto plagio en las obas de Marianito Mores, que por cierto tiene un patronímico de cierta similitud con Mariano Moreno.
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